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Cronología Completa del Brote: Del Vertedero de Ushuaia al Caso Confirmado en el Gómez Ulla

Cronología Completa del Brote: Del Vertedero de Ushuaia al Caso Confirmado en el Gómez Ulla. Cronología verificada del brote de hantavirus en el crucero MV

Cronología Completa del Brote: Del Vertedero de Ushuaia al Caso Confirmado en el Gómez Ulla

Por la Redacción de hantavirus.es | 12 de mayo de 2026


Cuarenta y dos días después de que un grupo de turistas pisara un vertedero en el fin del mundo, España confirma hoy su primer caso de hantavirus Andes. El paciente, un pasajero español del crucero de expedición MV Hondius, se encuentra en estado estable en el Hospital Militar Gómez Ulla de Madrid. Es el caso número 11 de un brote que ha dejado ya tres fallecidos en dos continentes y que ha puesto a prueba los sistemas de salud pública europeos como no lo hacía ningún patógeno desde la pandemia de COVID-19. Este es el relato completo, día a día, de cómo una excursión de naturaleza en la Patagonia argentina se convirtió en la mayor alerta sanitaria internacional del año.


1 de abril: Todo comienza en un vertedero de Ushuaia

La historia de este brote arranca, con cierta ironía, en el Día de los Inocentes. El MV Hondius, un crucero de expedición de bandera neerlandesa operado por la compañía Oceanwide Expeditions, navega por el canal de Beagle con 149 personas a bordo: 94 pasajeros de 23 nacionalidades distintas y 55 tripulantes. Entre los pasajeros figura Leo Schilperoord, ornitólogo neerlandés de 69 años, acompañado de su esposa Mirjam.

Ese día, el barco realiza una excursión terrestre en los alrededores de Ushuaia, la ciudad más austral del mundo. La visita incluye una parada en o cerca del vertedero local, un entorno donde roedores silvestres del género Oligoryzomys —conocidos popularmente como ratones de cola larga— campan con frecuencia. Estos pequeños mamíferos son el reservorio natural del Hantavirus Andes (ANDV) en el Cono Sur americano. Los pasajeros, sin saberlo, quedan expuestos a heces, orina o saliva de estos animales infectados, probablemente al inhalar aerosoles levantados del suelo.

El Hantavirus Andes no es un patógeno cualquiera. Es la única cepa de hantavirus del mundo con capacidad documentada de transmisión entre personas, a través del contacto estrecho con aerosoles de fluidos corporales de un infectado. Este rasgo lo distingue radicalmente de otros hantavirus conocidos y lo convierte en una amenaza de mayor complejidad epidemiológica.


5–11 de abril: Los primeros enfermos y el primer fallecimiento

Entre el 5 y el 8 de abril, varios pasajeros comienzan a presentar el cuadro clínico característico del Síndrome Pulmonar por Hantavirus: fiebre alta de aparición súbita, intensos dolores musculares, cefalea severa y, progresivamente, dificultad respiratoria. El servicio médico del MV Hondius los atiende a bordo, sin poder aún identificar con certeza el agente causante.

La situación se precipita el 11 de abril: Leo Schilperoord fallece a bordo del crucero. Es la primera víctima mortal del brote. Su muerte activa los protocolos de emergencia médica del navío y obliga al barco a desviar su ruta hacia el puerto más cercano para repatriar el cuerpo y evacuar a los enfermos. A bordo, la incertidumbre se mezcla con el dolor.


12–25 de abril: Confirmación del virus y evacuaciones

En los días siguientes, las pruebas de laboratorio confirman lo que los médicos comenzaban a temer: los pasajeros enfermos del MV Hondius están infectados por el Hantavirus Andes. La notificación oficial llega tanto a la Organización Mundial de la Salud (OMS) como al Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC).

Varios pasajeros son evacuados médicamente a hospitales en tres continentes distintos: Sudáfrica, Países Bajos y Argentina. El número de casos confirmados se sitúa entre 5 y 7 personas. La comunidad científica y las autoridades sanitarias internacionales empiezan a prestar atención a un brote que, por su localización —a bordo de un barco en movimiento, con pasajeros de múltiples nacionalidades— presenta una complejidad logística y epidemiológica inusual.


26 de abril: El segundo fallecimiento confirma la transmisión entre personas

El 26 de abril llega la noticia que eleva definitivamente el nivel de alarma internacional. Mirjam Schilperoord, esposa de Leo, fallece en un hospital de Johannesburgo, Sudáfrica, como consecuencia de la infección por hantavirus. No estaba junto a los roedores del vertedero, o al menos no de forma más directa que otros pasajeros que no enfermaron con la misma gravedad. La secuencia epidemiológica apunta con claridad a que contrajo el virus de su marido, confirmando en la práctica la transmisión persona a persona del ANDV.

Este fallecimiento tiene una repercusión enorme en los organismos internacionales de salud. Si el virus puede pasar de un ser humano infectado a su pareja, el escenario de contención se complica exponencialmente. El ECDC intensifica su seguimiento del brote.


2 de mayo: Tercer fallecimiento y once casos confirmados

El 2 de mayo, un tercer pasajero fallece en un hospital europeo. Se trata de un ciudadano de nacionalidad alemana. Su muerte eleva a tres el número total de víctimas mortales del brote del MV Hondius y sitúa el recuento global en 11 casos confirmados, según datos de la OMS. Con tres fallecidos sobre once casos, la tasa de letalidad aparente del brote se aproxima al 27%, una cifra que se acerca a los rangos históricos del Hantavirus Andes —estimados entre el 35 y el 40% en casos graves sin tratamiento precoz— y que subraya la peligrosidad de este patógeno cuando no se interviene a tiempo.

Ante esta situación, el ECDC activa su mecanismo de respuesta de emergencia, una medida reservada para los brotes con mayor potencial de impacto en salud pública europea.


3–5 de mayo: El MV Hondius, varado diplomáticamente en Cabo Verde

Con el brote activo y los pasajeros restantes aún a bordo, el MV Hondius navega en busca de un puerto que lo acoja. Lo que sigue es uno de los episodios más bochornosos de la gestión diplomática europea reciente. Las autoridades de Cabo Verde niegan inicialmente la entrada al barco por temor al virus. Portugal, a pesar de sus lazos históricos y geográficos con el archipiélago atlántico, tampoco ofrece soluciones inmediatas. Otros países europeos guardan silencio o rechazan explícitamente la posibilidad de recibir el crucero.

Durante dos días, decenas de pasajeros —mayoritariamente europeos de edad avanzada, muchos de ellos sin síntomas activos— permanecen confinados a bordo en condiciones de incertidumbre creciente, sin saber cuándo ni dónde podrán desembarcar. La OMS interviene diplomáticamente para facilitar una solución negociada entre los estados implicados.


6–9 de mayo: España da un paso al frente

El 6 de mayo, mientras la comunidad internacional observa en silencio, España anuncia que acepta recibir el MV Hondius en el puerto de Granadilla, en Tenerife. Es el único país europeo en ofrecerse. La decisión, coordinada entre el Ministerio de Sanidad, el Ministerio de Defensa, el Gobierno de Canarias y el Sistema de Emergencias Sanitarias, implica activar un protocolo sanitario de alto nivel sin precedentes en territorio nacional.

El plan establece que los 14 ciudadanos españoles a bordo —13 pasajeros y 1 tripulante— serán trasladados en vuelo medicalizado hasta el Hospital Militar Gómez Ulla de Madrid, dotado de unidades de aislamiento de alta seguridad. El resto de los pasajeros será atendido en instalaciones sanitarias de emergencia en Tenerife o repatriado a sus países de origen con las garantías sanitarias necesarias. Para todos los expuestos se establece una cuarentena de 42 días desde la última fecha de exposición posible, equivalente al doble del período de incubación máxima conocido para el ANDV.

El 7 de mayo, España activa el Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea para coordinar la operación a escala comunitaria. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparece ante los medios y defiende la decisión con estas palabras: "España no puede dar la espalda a sus ciudadanos ni a sus socios europeos". La OMS y diversas instituciones internacionales elogian públicamente la actuación española como modelo de solidaridad y responsabilidad en salud pública global. RTVE y El País inician coberturas en directo del desarrollo de los acontecimientos.


10 de mayo: El Hondius atraca en Tenerife

A las 08:30 horas del 10 de mayo, el MV Hondius atraca en el Puerto de Granadilla. Los 94 pasajeros son desembarcados de forma ordenada y trasladados a instalaciones sanitarias de emergencia habilitadas en Tenerife, donde son evaluados médicamente. Los 14 españoles emprenden viaje en vuelo medicalizado hacia Madrid.

Todos llegan al Gómez Ulla en estado estable, sin signos de deterioro clínico grave. Se realizan las primeras PCR de diagnóstico: 13 de los 14 dan resultado negativo. El resultado del decimocuarto es positivo débil, considerado provisional, y requiere una segunda prueba confirmatoria según el protocolo establecido por el Ministerio de Sanidad.


11 de mayo: Ingreso en aislamiento y primera PCR positiva provisional

El 11 de mayo, los 14 españoles ingresan formalmente en el área de aislamiento especial del Hospital Militar Gómez Ulla. El Ministerio de Sanidad publica su primer informe oficial de situación y confirma que uno de los pacientes tiene una PCR positiva provisional pendiente de confirmación. Expertos del ECDC viajan a Madrid para apoyar la gestión clínica y epidemiológica del caso.

La situación genera una atención mediática intensa pero, en general, contenida técnicamente. Los expertos consultados por los principales medios insisten en un mensaje común: el riesgo para la población general española es prácticamente nulo.


12 de mayo: El caso número 11 se confirma en España

Hoy, 12 de mayo de 2026, la segunda PCR ha dado resultado positivo para Hantavirus Andes en uno de los pacientes españoles del MV Hondius. Se trata del caso número 11 confirmado del brote a nivel mundial. El paciente se encuentra en estado estable, en aislamiento en el Gómez Ulla, bajo seguimiento clínico continuo por parte de los equipos de enfermedades infecciosas del hospital y con el apoyo técnico del ECDC.

Los otros 13 españoles permanecen en cuarentena preventiva de 42 días con PCR negativa. Ninguno presenta síntomas clínicos de alerta en este momento. El balance global del brote del MV Hondius es, a día de hoy, el siguiente: 11 casos confirmados, 3 fallecidos, lo que supone una tasa de letalidad aparente del 27%.


Por qué los españoles no deben alarmarse

El dato que más importa a efectos de salud pública doméstica es el siguiente: no existe ningún riesgo de transmisión comunitaria del Hantavirus Andes en España ni en Europa. La razón es estrictamente ecológica.

El virus Andes es transmitido por el Oligoryzomys longicaudatus, el ratón colilargo patagónico, un roedor que habita exclusivamente en las regiones andinas y subantárticas de Argentina y Chile. Este animal no existe en Europa. Sin el reservorio animal, no hay circulación viral en el entorno. No hay forma de que alguien en España contraiga el virus Andes al pasear por un parque, visitar el campo o entrar en contacto con roedores locales.

El único riesgo residual —mínimo y perfectamente controlado— afecta al personal sanitario que atiende directamente al paciente confirmado, y está cubierto por los rigurosos protocolos de aislamiento y protección individual del Gómez Ulla. El hecho de que el ANDV tenga capacidad teórica de transmisión persona a persona no cambia este análisis para el público general: requiere un contacto muy estrecho y prolongado con aerosoles de fluidos corporales de un paciente infectado, en condiciones que no se dan en la vida cotidiana fuera del entorno hospitalario.

El Ministerio de Sanidad, el