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Tercer Víctima del Hantavirus en el MV Hondius: Fallece Pasajero Alemán el 2 de Mayo

Tercer Víctima del Hantavirus en el MV Hondius: Fallece Pasajero Alemán el 2 de Mayo. Cronología verificada del brote de hantavirus en el crucero MV Hondiu

Tercer Víctima del Hantavirus en el MV Hondius: Fallece un Pasajero Alemán y el Total de Casos Asciende a 11

El ECDC activa su mecanismo de respuesta de emergencia mientras el crucero permanece en aguas internacionales con los pasajeros restantes a bordo. La mortalidad del virus Andes, de hasta el 40% en casos graves, centra la preocupación internacional.


El brote de hantavirus a bordo del crucero de expedición MV Hondius ha cobrado su tercera víctima. Un pasajero de nacionalidad alemana ha fallecido este 2 de mayo de 2026 en un hospital europeo a causa del Hantavirus Andes (ANDV), confirmando la progresión de un brote que se originó hace un mes en el vertedero de Ushuaia, Argentina, y que ya afecta a 11 personas de diversas nacionalidades. El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) ha elevado el nivel de alerta y activado su mecanismo de respuesta de emergencia. El barco, con pasajeros aún a bordo, navega en aguas internacionales convertido en foco de atención sanitaria mundial.


Un Brote que Comenzó en la Patagonia el 1 de Abril

La historia de este brote arranca el 1 de abril de 2026, cuando el MV Hondius —crucero de expedición de bandera neerlandesa operado por la empresa Oceanwide Expeditions— realizó una escala en Ushuaia, en el extremo sur de Argentina. Durante una excursión al vertedero local, varios pasajeros quedaron expuestos a heces de roedores del género Oligoryzomys, reservorio natural del Hantavirus Andes en la región patagónica. A bordo viajaban en ese momento 149 personas: 94 pasajeros y 55 tripulantes, procedentes de 23 nacionalidades distintas.

Entre los expuestos se encontraba Leo Schilperoord, ornitólogo neerlandés de 69 años, que viajaba junto a su esposa Mirjam. Entre el 5 y el 8 de abril, varios pasajeros comenzaron a desarrollar los síntomas característicos del Hantavirus Andes: fiebre alta, dolores musculares intensos, cefalea y una dificultad respiratoria que fue agravándose con el paso de los días. El servicio médico del crucero los atendió a bordo, aunque las capacidades de un buque de expedición son inevitablemente limitadas frente a una infección de esta gravedad.

El 11 de abril, Leo Schilperoord falleció a bordo del MV Hondius, convirtiéndose en la primera víctima del brote. Su muerte activó el protocolo de emergencia médica del navío y desencadenó el desvío del barco hacia el puerto más cercano para repatriar su cuerpo y evacuar médicamente a los pasajeros enfermos.


La Confirmación del Virus y la Segunda Muerte: Una Pareja Separada para Siempre

Entre el 12 y el 20 de abril, los análisis laboratoriales confirmaron la presencia del Hantavirus Andes a bordo. La notificación oficial fue cursada tanto a la Organización Mundial de la Salud (OMS) como al ECDC. En esos días, varios pasajeros fueron evacuados médicamente a hospitales de Sudáfrica, Países Bajos y Argentina, elevando el número de casos confirmados hasta los 5 o 7 afectados, con un único fallecido registrado hasta ese momento.

Sin embargo, el 26 de abril llegó la segunda noticia devastadora. Mirjam Schilperoord, esposa de Leo y también pasajera del crucero, falleció en un hospital de Johannesburgo, Sudáfrica, a consecuencia del Hantavirus Andes. Su muerte no solo representó una tragedia personal de dimensiones incalculables, sino que tuvo un enorme peso epidemiológico: confirmó con claridad la transmisión del virus de persona a persona, la característica más temida del ANDV y la que lo distingue de todos los demás hantavirus conocidos.

El Hantavirus Andes es, en efecto, la única cepa de hantavirus del mundo con capacidad documentada de transmisión entre seres humanos, a través del contacto estrecho con aerosoles de fluidos corporales de un individuo infectado. En el caso de los Schilperoord, el contagio probablemente se produjo durante los cuidados que Mirjam dispensó a su marido enfermo en los días previos a su muerte. Esta vía de transmisión elevó inmediatamente el nivel de preocupación internacional y obligó a revisar los protocolos de seguimiento de todos los pasajeros que habían mantenido contacto cercano con los infectados.


2 de Mayo: El Tercer Fallecido y la Respuesta del ECDC

Este sábado 2 de mayo, el brote suma su tercera víctima. El pasajero alemán, cuya identidad no ha sido divulgada públicamente por respeto a su familia, ha fallecido en un hospital europeo. Con su muerte, el total de casos confirmados asciende a 11 personas, según datos actualizados de la OMS, y la tasa de letalidad aparente del brote se sitúa ya en torno al 27%, aunque los especialistas advierten de que la cifra puede variar a medida que se confirmen nuevos casos o se resuelvan los ya existentes.

Ante esta escalada, el ECDC ha activado formalmente su mecanismo de respuesta de emergencia, movilizando equipos técnicos especializados y reforzando la coordinación con los sistemas de vigilancia epidemiológica de los estados miembros de la Unión Europea. En un comunicado publicado este mismo día, el organismo europeo con sede en Estocolmo subrayó la necesidad de mantener un seguimiento exhaustivo de todos los pasajeros y tripulantes del MV Hondius, independientemente de su nacionalidad o de que presenten o no síntomas en la actualidad.

La Mortalidad del Hantavirus Andes: Un Patógeno de Alta Peligrosidad

Entender la gravedad del brote exige comprender qué es exactamente el Hantavirus Andes. Se trata de un virus ARN de la familia Hantaviridae, endémico de la región andina y patagónica de Sudamérica, donde causa el llamado Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH). A diferencia de otros hantavirus, que producen fundamentalmente fiebre hemorrágica con síndrome renal, el ANDV ataca de forma preferente los pulmones y el sistema cardiovascular, provocando una insuficiencia respiratoria aguda que puede progresar con rapidez ominosa.

Según los datos epidemiológicos consolidados de Argentina y Chile —los dos países con mayor experiencia clínica acumulada en el manejo del ANDV—, la tasa de mortalidad en casos graves sin tratamiento temprano se sitúa entre el 35% y el 40%. Se trata de una de las tasas de mortalidad más elevadas entre los virus emergentes actualmente monitorizados por la OMS. No existe vacuna aprobada ni un tratamiento antiviral específico de eficacia contrastada; el manejo se basa fundamentalmente en cuidados intensivos de soporte, con especial atención a la ventilación mecánica y al mantenimiento de la función hemodinámica.

El período de incubación del ANDV oscila entre los 3 y los 45 días, aunque la mayoría de los casos se manifiestan entre una y tres semanas tras la exposición. Esta amplísima ventana de incubación —notablemente superior a la de la mayoría de virus respiratorios conocidos— es precisamente la que complica la gestión del brote: una persona puede estar incubando el virus sin síntomas durante semanas, y resultar contagiosa para sus contactos más cercanos en ese período.


El MV Hondius: Un Barco en Tierra de Nadie

Mientras se producen estos fallecimientos en tierra, el MV Hondius navega en aguas internacionales con los pasajeros restantes confinados a bordo. El crucero, que salió de Ushuaia como un viaje de expedición por las regiones australes del Atlántico Sur, se ha convertido en un escenario de incertidumbre sanitaria y humana. Sus ocupantes —en su mayoría turistas europeos de edad avanzada, un perfil de alto riesgo ante cualquier infección respiratoria grave— llevan semanas a bordo sin una resolución clara sobre dónde y cómo podrán desembarcar.

La situación del barco a fecha de hoy, 2 de mayo, es de una complejidad creciente. La OMS trabaja de manera urgente para coordinar una respuesta internacional que permita atender adecuadamente tanto a los pasajeros sanos como a los que pudieran desarrollar síntomas en los próximos días. La activación del mecanismo de emergencia del ECDC implica, entre otras medidas, el refuerzo de los sistemas de alerta temprana en los puertos europeos y la preparación de protocolos de acogida en los países de origen de los pasajeros.


Once Casos en Diez Países: La Dimensión Internacional del Brote

La naturaleza cosmopolita del MV Hondius —149 personas de 23 nacionalidades distintas— hace que este brote sea, por definición, un problema de salud pública internacional. Los 11 casos confirmados hasta la fecha se distribuyen entre pacientes hospitalizados en varios países de Europa, Sudáfrica y Argentina, sometiendo a prueba la capacidad de coordinación de los sistemas sanitarios nacionales y los mecanismos de alerta europeos.

La OMS ha insistido en que, aunque la situación es grave para los afectados directos, el riesgo para la población general europea es extremadamente bajo. El Hantavirus Andes no se propaga por vías de transmisión masiva como el aire de un aeropuerto o el transporte público. La transmisión entre personas requiere un contacto estrecho y sostenido con fluidos corporales de un paciente infectado, un escenario que se da fundamentalmente entre convivientes muy próximos o en contextos asistenciales sin las protecciones adecuadas. Además, y este es un dato fundamental, el roedor portador del ANDV, el Oligoryzomys longicaudatus, es una especie endémica de Sudamérica que no existe en Europa. No hay, por tanto, ninguna posibilidad de que el virus se establezca en el continente europeo a través de su reservorio animal.


El Peso de las Cifras y la Gravedad de la Situación

En apenas un mes, el brote ha evolucionado desde un incidente médico en un crucero remoto hasta una emergencia sanitaria internacional con tres fallecidos, once afectados y el ECDC en nivel de alerta máxima. La progresión es inquietante: del primer fallecido el 11 de abril al segundo el 26 de abril, y ahora al tercero el 2 de mayo. Cada nueva muerte confirma que el Hantavirus Andes, cuando logra establecerse en un grupo humano con transmisión entre personas, puede propagarse con consecuencias devastadoras.

Las autoridades sanitarias internacionales se enfrentan ahora a una doble tarea: gestionar los casos ya confirmados con los mejores cuidados médicos posibles para reducir la mortalidad por debajo del umbral histórico del 35-40%, y garantizar el seguimiento estricto de todos los contactos de los afectados durante el período máximo de incubación. Con ocho pasajeros positivos o en seguimiento activo aún vivos, y con el MV Hondius pendiente de un puerto de acogida, las próximas semanas serán decisivas para determinar el alcance final de este brote sin precedentes en la historia de la navegación de expedición.


Información actualizada al 2 de mayo de 2026. Fuentes: Ministerio de Sanidad (sanidad.gob.es), ECDC (ecdc.europa.eu) y OMS (who.int).